domingo, 24 de octubre de 2010

Los hábitos de la mentira del PSOE, ¿copiados de los nazis?


Seguramente a más de uno le sorprenda la comparativa. Pero no es ni mucho menos exagerada.

Hace años que se viene tratando el tema de la manipulación de la opinión pública a través de los medios de comunicación que el PSOE lleva realizando en este país desde su existencia. Todos recordarán el famoso "No a la Guerra", cuando España no participó en guerra alguna, las consignas del 11M sobre las supuestas mentiras del Gobierno, el "Nunca Mais" proclamado por dirigentes que olvidaban el desastre del Mar Egeo...

En los últimos días hemos asistido al revuelo causado por las palabras del alcalde de Valladolid sobre los morritos de Pajín. Vaya por delante que en esta casa ni se comparten ni se aprueban semejantes declaraciones que dicen poco del autor. Si de algo goza Leyre Pajín no es de morritos, sino de una trayectoria profesional tan lamentable que para atacarla no es necesario caer en el barriobajerismo sexista.

Pero como viene siendo habitual, lo que no pasaría de anécdota ha sido explotado por el PSOE hasta el punto de que la ministra de Cultura plantó a la ciudad de Valladolid en la apertura de su festival de cine por dar un guantazo al alcalde. Además de la nada nueva presencia de pancarteros en los aledaños.

En tiempos de la Alemania nazi, tuvo gran influencia un siniestro personaje llamado Joseph Goebbels. Uno de sus mayores méritos es el de ser considerado el padre de la mentira. De él proviene la ya famosa sentencia de que una mentira contada mil veces puede llegar a convertirse en verdad.

Los nazis advirtieron el fascinante efecto que estas teorías, aplicadas a las masas, tenían en la población. Bastaba con acusar a sus enemigos de algo y repetirlo una y otra vez hasta que el pueblo asociaba ambos conceptos de forma natural. ¿Les suena?. ¿No les parece un calco a lo de plantear que PP y extrema derecha, machismo, odio a los homosexuales... son lo mismo?.

Las ideas de Goebbels tuvieron tanto éxito que para desarrollarlas contó nada más y nada menos que con su propio Ministerio de Propaganda, lo que da una ligera perspectiva de la importancia que en el seno de la cúpula nazi se le daba a sus métodos de control de la sociedad.

Pues bien, a Goebbels se le deben los famosos 11 principios de la propaganda. ¿Usted últimamente ha escuchado al Gobierno hablar del paro o la crisis?. ¿Recuerda todo lo que se ha dicho sobre Gürtel o el Prestige?. ¿La polémica de las declaraciones del alcalde de Valladolid?.

Aquí no pretendemos convencer a nadie de nada. Usted mismo lea los 11 principios y en su mente trate de buscar ejemplos de algo similar que haya hecho el PSOE. Los resultados hablan por sí solos :

1.Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. «Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan».

4.Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5.Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

6.Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».

7.Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11.Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

5 comentarios:

Excelente post, nadie puede negar que el PSOE cumple esas reglas al pie de la letra, es leerlas y venirte a la cabeza cantidad de hechos que se engloban en ellas.
Saludos

Gracias a El hombre de la capa, he encontrado este blog. No sabía lo de este nazi pero coincido con vosotros el psoe es una máquina de falsedad y de engaño supremo. Lo que pasa que el pueblo español por nor no se quiere enterar de nada, quiere que se lo den todo hecho. Un saludo y decirles que me gusta esta página de opinión.

Más aún que Goebbels -aunque sin descartarlo- el libro "Usos del Pesimismo", de Roger Vernon Scrouton, que ahora mismo es un "hit parade" en nuestras librerías, explica a las mil maravillas el funcionamiento de nuestra progresía y sus supporters: desde el optimismo patológico, que se niega a aceptar otro futuro que la mejor hipótesis posible, a la búsqueda enfermiza de culpables siempre en otra parte.

Muy recomendable.

Un caluroso saludo de
Monsieur de Sans-Foy

Sólo ellos tienen el cinismo necesario para decirle a lo blanco negro y al revés.Mienten con contumacia. Rubalcaba no dice una verdad ni por presripción facultativas, qué tios. Saludos bloggeros.

Vaya, esto me cuadra con la persecución a los controladores aereos, que despues de años pagandoles sus sueldos pactados, ahora son el enemigo publico numero uno por ganar dinero. Yo identificaría a Goebbels con Pepiño Blanco, el politico más mentiroso que recuerdo. Muy buen articulo.